5 frases sobre fracasar y volver a intentar (y dónde se dijeron de verdad)
Beckett, Michael Jordan, J. K. Rowling, Edison y Steve Jobs: frases sobre el fracaso verificadas, con su fuente y la historia que casi nadie cuenta.

Pocas ideas tienen tantas frases célebres como el fracaso, y pocas tienen tantas inventadas. Circulan citas sin fuente, frases cambiadas y palabras puestas en boca de personas que nunca las dijeron.
Aquí van cinco que sí se dijeron, con el lugar y el momento exactos, y la historia que las hace más interesantes que la versión de póster. En una de ellas, la que todos conocen, no es la real.
Intenta otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.
Original: Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better.
Es una de las frases más compartidas como motivación: aparece en tazas, carteles y hasta tatuada en el antebrazo del tenista Stan Wawrinka. Pero viene de «Worstward Ho», un texto breve y muy oscuro que Beckett publicó en 1983, casi al final de su vida.
En su contexto no suena a frase de autoayuda. Beckett escribe sobre lo imposible que es decir algo bien con palabras, y «fracasa mejor» es casi una resignación: nunca lo vas a lograr del todo, pero puedes fallar un poco menos. Tal vez por eso funciona tan bien: no promete éxito, solo seguir.
Fuente: Samuel Beckett, «Worstward Ho» (John Calder, 1983). Traducción propia.
He fallado una y otra vez en mi vida. Y por eso tengo éxito.
Original: I've failed over and over and over again in my life. And that is why I succeed.
No salió de una entrevista ni de un libro: es el cierre de un anuncio de Nike de 1997. Jordan camina hacia la cancha mientras su voz enumera sus derrotas: más de 9.000 tiros fallados, casi 300 partidos perdidos y 26 veces en que le confiaron el tiro ganador y lo falló.
Lo potente es quién lo dice. Que el jugador más ganador de su época presente sus fracasos como la razón de su éxito le dio a la frase una autoridad que no tendría en boca de cualquiera.
Fuente: Nike, anuncio «Failure» con Michael Jordan (1997). Traducción propia.
Tocar fondo se convirtió en la base sólida sobre la que reconstruí mi vida.
Original: Rock bottom became the solid foundation on which I rebuilt my life.
Rowling dio el discurso de graduación de la Universidad de Harvard el 5 de junio de 2008, con el título «Los beneficios secundarios del fracaso y la importancia de la imaginación». Contó que, siete años después de graduarse, estaba divorciada, sin trabajo, criando sola a su hija y tan pobre como se puede ser en el Reino Unido sin llegar a la calle.
Su punto no era que el fracaso sea bueno, sino que la obligó a quitar todo lo que no era esencial y a dedicarse a lo único que le importaba: escribir.
Fuente: J. K. Rowling, «The Fringe Benefits of Failure, and the Importance of Imagination», discurso en Harvard, 5 de junio de 2008. Traducción propia.
Lo que circula«No fracasé. Encontré 10.000 maneras que no funcionan»
¡Pero si he obtenido muchísimos resultados! Conozco varios miles de cosas que no funcionan.
Original: Why, man, I have gotten a lot of results! I know several thousand things that won't work.
La versión que circula, «no fracasé, solo encontré 10.000 maneras que no funcionan», no aparece así en ninguna fuente de la época. Lo que sí está documentado es una anécdota de su colaborador Walter S. Mallory, recogida en una biografía de 1910.
Mallory encontró a Edison en pleno trabajo con una batería nueva, después de miles de experimentos sin éxito, y le comentó que era una lástima haber trabajado tanto sin resultados. Edison le respondió, sonriendo, que había obtenido muchísimos resultados: ya sabía miles de cosas que no funcionaban. La idea es la misma; las palabras famosas, no.
Fuente: Frank Lewis Dyer y Thomas Commerford Martin, «Edison: His Life and Inventions» (Harper & Brothers, 1910), relato de Walter S. Mallory. Traducción propia.
Sigan hambrientos. Sigan alocados.
Original: Stay Hungry. Stay Foolish.
Es el cierre del discurso de Jobs en la Universidad de Stanford, el 12 de junio de 2005, uno de los más vistos de la historia. Habló de su despido de Apple en 1985, de su diagnóstico de cáncer y de la muerte como lo que te obliga a no perder el tiempo.
Lo que casi nadie sabe es que la frase no era suya, y él lo dijo en el mismo discurso: venía de la contraportada de la última edición del Whole Earth Catalog, una revista que leía de joven. Jobs no se la atribuyó; se la regaló a los graduados como se la habían regalado a él.
Fuente: Steve Jobs, discurso de graduación en la Universidad de Stanford, 12 de junio de 2005; contraportada de la última edición del Whole Earth Catalog (mediados de los años 70). Traducción propia.