10 expresiones del español con un origen que no te imaginas
Lágrimas de cocodrilo, dormirse en los laureles, a caballo regalado… De dónde vienen diez dichos que usamos sin pensar, con sus fuentes.

Hay expresiones que repetimos sin preguntarnos de dónde salen. Algunas tienen miles de años, otras nacieron de una costumbre que ya nadie recuerda, y un par esconden una pequeña sorpresa científica.
Aquí van diez, con su significado, su origen y la fuente. Cuando el origen es una teoría y no un hecho comprobado, te lo decimos.
De un vistazo
El origen de cada expresión, en el tiempo
- Babilonia, siglo XVIII a. C.Ojo por ojo, diente por dientela ley del talión, Mesopotamia y la Biblia
- Grecia antiguaDormirse en los laureleslas coronas de laurel de Grecia y Roma
- Teatro romanoHacerse el suecoel «soccus», calzado de los actores cómicos
- Roma, siglo I a. C.Más vale tarde que nuncael historiador romano Tito Livio
- Biblia, siglo IRasgarse las vestidurasel gesto de duelo de los antiguos hebreos
- San Jerónimo, siglo IVA caballo regalado no se le mira el dientela edad de los caballos se calcula por los dientes
- Edad MediaPasar la noche en blancola vela de armas de los caballeros, según la tradición
- Bestiarios medievalesLlorar lágrimas de cocodrilola vieja creencia de que el cocodrilo llora al comer
- Numeración arábiga en EuropaSer un cero a la izquierdala aritmética: un cero a la izquierda no suma
- España, siglos XVIII-XIXTirar la casa por la ventanala Lotería en España, según la explicación más citada
De la más antigua a la más reciente. Las fechas son aproximadas; el detalle y las fuentes, en cada expresión.
Llorar lágrimas de cocodrilo
Fingir una pena que no se siente.
Origen · la vieja creencia de que el cocodrilo llora al comer
Se dice de quien finge tristeza o arrepentimiento. Viene de una creencia muy antigua, repetida en los bestiarios medievales: el cocodrilo llora mientras devora a su presa, como si le diera pena.
Lo curioso es que tiene algo de verdad. Un estudio de 2007 de Shaner y Vliet observó que caimanes y cocodrilos en cautiverio sí lagrimean al comer, probablemente por el esfuerzo de la mandíbula y no por remordimiento. El dicho acertó en el gesto y se equivocó en el sentimiento.

Fuente: DLE (RAE), entrada «lágrima»; D. M. Shaner y K. A. Vliet, estudio sobre lágrimas en cocodrilianos (2007).
Dormirse en los laureles
Descuidarse después de un éxito.
Origen · las coronas de laurel de Grecia y Roma
Es confiarse después de un triunfo y dejar de esforzarse. En la Antigüedad, el laurel era la planta de la victoria: en Grecia se coronaba con él a los ganadores de los juegos píticos, dedicados a Apolo, y en Roma lo llevaban los generales en sus desfiles triunfales.
«Los laureles» pasaron a significar los éxitos conseguidos, y dormirse sobre ellos es quedarse quieto creyendo que el trabajo ya está hecho.
Fuente: DLE (RAE), entrada «laurel»; tradición de las coronas de laurel en los juegos píticos y los triunfos romanos.
Más vale tarde que nunca
Lo importante es hacerlo, aunque sea con retraso.
Origen · el historiador romano Tito Livio
Es de los refranes con un origen escrito más antiguo. El historiador romano Tito Livio ya la recoge en latín en su historia de Roma: «potius sero quam numquam», algo como «antes tarde que nunca».
Que una frase de hace dos mil años siga intacta en el español de todos los días dice mucho de lo bien que funciona.
Fuente: Tito Livio, «Ab Urbe Condita» (Historia de Roma desde su fundación), libro IV.
Ojo por ojo, diente por diente
Devolver el mismo daño que se recibió.
Origen · la ley del talión, Mesopotamia y la Biblia
Es la llamada ley del talión: el castigo debe ser igual al daño causado. Aparece en el Código de Hammurabi, de Babilonia, hace casi cuatro mil años, y luego en la Biblia, en el libro del Éxodo.
Hoy suena a venganza, pero en su origen era un límite: no se podía castigar con más daño que el recibido.
Fuente: Código de Hammurabi (siglo XVIII a. C.); Éxodo 21:24.
A caballo regalado no se le mira el diente
Lo que te regalan se acepta sin ponerle defectos.
Origen · la edad de los caballos se calcula por los dientes
Al comprar un caballo, lo primero que se revisaba eran los dientes, porque por su desgaste se calcula la edad del animal. Hacerlo con un caballo regalado sería de mala educación: es buscarle defectos a un regalo.
El refrán ya existía en latín. San Jerónimo, en el siglo IV, lo cita como un proverbio popular de su tiempo: «noli equi dentes inspicere donati».

Fuente: San Jerónimo, prefacio a su comentario a la Carta a los Efesios (siglo IV); DLE (RAE).
Rasgarse las vestiduras
Escandalizarse en exceso, a veces con hipocresía.
Origen · el gesto de duelo de los antiguos hebreos
Entre los antiguos hebreos, romperse la ropa era un gesto de dolor o de indignación extrema. Aparece muchas veces en la Biblia; en el Evangelio de Mateo, por ejemplo, el sumo sacerdote rasga sus vestiduras al oír a Jesús, en señal de escándalo.
Con el tiempo la expresión se volvió irónica: se usa para quien se escandaliza de forma exagerada, muchas veces por algo que él mismo hace.
Fuente: Mateo 26:65; DLE (RAE), entrada «vestidura».
Ser un cero a la izquierda
No pintar nada, no tener ningún valor.
Origen · la aritmética: un cero a la izquierda no suma
Es matemática pura. Un cero a la derecha de un número lo multiplica por diez, pero un cero a la izquierda no cambia nada: 05 vale lo mismo que 5.
Por eso, ser un cero a la izquierda es estar presente sin que tu presencia cambie nada.
Fuente: DLE (RAE), entrada «cero».
Pasar la noche en blanco
No dormir en toda la noche.
Origen · la vela de armas de los caballeros, según la tradición
La explicación tradicional, que recoge José María Iribarren, viene de la Edad Media: la noche antes de ser armado caballero, el aspirante pasaba la noche despierto velando sus armas, vestido de blanco como símbolo de pureza.
Hay otras teorías, como la de la página en blanco de una noche sin sueños, pero la de la vela de armas es la más citada.
Fuente: José María Iribarren, «El porqué de los dichos»; DLE (RAE), entrada «blanco».
Tirar la casa por la ventana
Gastar sin medida para celebrar algo.
Origen · la Lotería en España, según la explicación más citada
Se usa cuando alguien gasta sin control, casi siempre para celebrar. La explicación más repetida, recogida por Iribarren, viene de la España de los siglos XVIII y XIX: al que le tocaba la lotería tiraba sus muebles y cosas viejas por la ventana, porque ya podía comprarlo todo nuevo.
No hay forma de comprobar que fuera una costumbre extendida, pero la imagen explica bien el sentido de la frase.
Fuente: José María Iribarren, «El porqué de los dichos»; DLE (RAE), entrada «casa».
Hacerse el sueco
Fingir que no entiendes para no darte por aludido.
Origen · el «soccus», calzado de los actores cómicos
No tiene nada que ver con Suecia, aunque lo parezca. La explicación más aceptada lo relaciona con la palabra latina «soccus», el calzado bajo que usaban los actores de comedia en Roma, del que viene también «zueco». El «sueco» sería el torpe o el bobo de la comedia, el que no se entera.
Es un buen ejemplo de cómo una palabra cambia tanto con los siglos que termina pareciendo otra.
Fuente: DLE (RAE), entrada «sueco»; José María Iribarren, «El porqué de los dichos».